diumenge, 20 de setembre de 2009

RAcó DIvulgatiu


ENTREVISTA Francisco J. Ayala (I)
El País 21/06/2009
"Con la teoría del diseño inteligente, Dios sería el mayor abortista"


Ciencia y religión. Tema escabroso. El neodarwinista español Francisco J. Ayala, uno de los biólogos evolucionistas más prestigiosos del mundo y que fue asesor de Bill Clinton, entra al trapo.

La gran cola del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, enroscada como un fósil de ammonites, para escuchar al que se considera uno de los mayores especialistas del mundo en evolución, el neodarwinista Francisco J. Ayala, ya indicaba la expectación que levanta este biólogo, batallador activo contra la teoría del diseño inteligente, el nuevo creacionismo nacido en EE UU, país en el que vive y está nacionalizado. La gran sala central del museo se llenó de incómodas sillas para oírle hablar de Darwin y el diseño inteligente, precisamente el título de su último libro. Ayala, con un impecable traje gris y corbata en la que destacaba la doble hélice del ADN, abrió boca confesando que en el museo madrileño, que ya visitaba de niño, se encontraba como en su casa.

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P: Usted suele describirse como una persona que lee buenos libros, escucha buena música, ve buena danza, come bien y bebe buen vino. Eso lleva a pensar que no puede ser una mala persona, pero todos conocemos a personas muy cultas que no son precisamente buenas personas.


R: Pues no serán personas muy cultas aunque lo parezcan. Esos elementos de los que hablamos son los que enriquecen el espíritu y hacen que las personas tengan una actitud abierta respecto a los demás y a ellos mismos.
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A Francisco Ayala, que se ordenó sacerdote dominico en 1960, le gusta repetir que el gran descubrimiento de Darwin fue "explicar el diseño de los seres vivos sin necesidad de un diseñador". Y también que la revolución de Copérnico fue el inicio de la ciencia moderna. "Y Darwin completó la revolución copernicana", porque si Copérnico descubrió que los planetas giraban alrededor del Sol y que la Tierra no era el centro del universo, Darwin extendió a la biología la noción de naturaleza y con la selección natural de las especies demostró que la especie humana no era el centro de la vida. También le gusta subrayar que, mientras "el creacionismo no es compatible con la creencia cristiana en un Dios omnipotente y benévolo, la teoría de la evolución sí lo es".


P: El otro día leía en este periódico que de la trinidad carismática del último siglo, Darwin, Marx y Freud, sólo Darwin había derrotado al tiempo. ¿Está de acuerdo?

R: Con mucho, porque el psicoanálisis y las ideas de Freud están eliminados de la sociedad actual. Y ya vemos lo que ha pasado con el marxismo. La teoría de Darwin ha sido claramente respaldada por la biología molecular y otros avances científicos; no hay teoría científica que esté tan convincentemente demostrada como la evolución.


P: Sin embargo, siglo y medio después de publicarse 'El origen de las especies' seguimos discutiendo sobre la evolución... ¿Por qué algunos no perdonan a Darwin que destronara al hombre del centro de la naturaleza?, ¿o por qué es difícil soportar que nuestra especie es un producto más?


R: En gran parte es por eso, y en gran parte por razones religiosas, y no sólo por los cristianos, sino por otros grupos que en principio son mucho más abiertos. Las autoridades de la Iglesia católica no sólo aceptan la evolución, sino que están convencidos de que las ideas de Darwin y la evolución son beneficiosas. Sin embargo, la gente en Estados Unidos cree que la Iglesia católica está en contra.


P: Es que parece que todavía hay una parte de la jerarquía, y de los fieles, que no la aceptan.

R: Lo que cuenta es que hace poco hubo un simposio en Roma dedicado a Darwin, patrocinado por el Vaticano. Tuvo lugar en el gran auditorio de la Universidad Pontificia Gregoriana de los Jesuitas, y yo presidí la primera sesión. Y en la inauguración, ante conocidos evolucionistas de todo el mundo, habló el cardenal Levada, el secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la más conservadora, a favor de la evolución y de su compatibilidad con la doctrina católica. El papa Juan PabloII, en un discurso a la Academia de Ciencias en 1996, decía que la teoría de la evolución ya no es una hipótesis como se pensaba, sino una teoría bien confirmada. El Papa actual no ha sido tan explícito, pero sí ha hecho manifestaciones expresas, precisamente para contrarrestar otras de algún miembro de la Iglesia que parecían indicar que no era compatible con la doctrina católica.


P: Usted mantiene que la teoría de la evolución aporta a los cristianos la solución al problema, difícilmente explicable, de la existencia del mal gratuito. Si hay males incomprensibles, enfermedades, es porque somos criaturas imperfectas, producto de la evolución, no porque Dios hiciera un diseño malvado o deficiente. Al final parece que la Iglesia católica ha encontrado en la ciencia su gran coartada.


R: Sí, claro, va muy bien.


P: Mucho mejor que el diseño inteligente, del que usted dice que, además de no ser ciencia en absoluto porque no está apoyado por experimentos, es una aberración porque convierte al diseñador, a Dios, en un ser chapucero y cruel, ya que nuestra especie está muy mal diseñada.


R: Hay gente que piensa que la idea del diseño inteligente, el nuevo creacionismo, es buena y no se da cuenta de sus implicaciones nefastas. Hay que distinguir siempre entre la gente de buena fe, que cree que el diseño inteligente demuestra que Dios existe porque estamos bien diseñados, y los líderes científicos o religiosos, que sí entienden las consecuencias... Y es una barbaridad porque implica una blasfemia. Las mujeres tienen el conducto natal muy estrecho para el paso de la cabeza del niño como consecuencia del agrandamiento evolutivo de nuestro cerebro, de modo que miles de bebés y madres mueren durante el parto; y todos los años hay millones de abortos espontáneos. Si admitimos el DI (yo le llamo diseño imperfecto), Dios sería el mayor abortista del mundo.


P: Usted mantiene que ciencia y religión son compatibles. ¿Cómo ha podido compaginarlas en su vida?


R: La ciencia y la religión son como dos ventanas de mirada al mundo, lo que se ve desde cada ventana es distinto, pero es el mismo mundo. Y son compatibles, ésa es mi manera de ver las cosas. La ciencia se ocupa de explicar los procesos naturales por medio de leyes naturales. La religión trata del significado de la vida, del propósito de la vida, de nuestras relaciones con los demás; sobre estas cosas, la ciencia no tiene nada significativo que decir. Y la religión no tiene nada significativo que decir sobre la ciencia porque no trata de esas cosas. Las dos se interfieren cuando dejan su campo en el que tienen autoridad y entran en el otro. Y ése es el problema con los fundamentalistas cristianos en Estados Unidos y los islamistas en otros países, que quieren hacer de la Biblia un libro de texto científico, como si fuera un tratado de astronomía o biología, y entonces sí hay contradicción y se destruye a sí misma.

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